Head and shoulder shot of a handsome young man looking away

La belleza masculina

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La belleza masculina  es un tema sobre el cual pocas veces se delibera pero posee una gran connotación en nuestro estilo de vida. En Ósmosis, Estética y Bienestar Masculina, en Barcelona, sabemos de su importancia. En nuestras estancias  prestamos los servicios de cosmética masculina para satisfacer las necesidades del hombre moderno. 

La belleza masculina a través del tiempo

El criterio para establecer la belleza masculina  cambia a través de la historia, porque es un constructo social. El estereotipo de la belleza masculina surgió acompañando a la emergente sociedad burguesa en el siglo XVIII. Los modales refinados, la moda y el retorno a las concepciones de la Grecia antigua perfilaron el ideal masculino, representado en la figura del “dandy”.  

Poco a poco, dentro de la burguesía, la imagen de un cuerpo masculino vigoroso y agradable se transforma en símbolo y estereotipo. Representa valores como carácter, armonía, éxito y poder . 

Los 70’

Pero fue en los años 70 que la industria de la publicidad, presionada por la denuncia social, incorporó la imagen masculina como protagonista de la publicidad. Pasando a ser  el hombre el objeto publicitario. Los movimientos feministas y organizaciones de consumidores, comenzarán a denunciar el trato  que se le da a la mujer, la discriminación y los estereotipos.  Esto moviliza a la industria publicitaria y la forza a incorporar al hombre en la imagen central de la carga simbólica. Sin embargo, el patrón arquetípico masculino utilizado por la publicidad contará con connotaciones machistas de superioridad, fuerza, destreza y seguridad.

Los 80’

Se consolida el hombre publicitario y su figura, igual que la de la mujer, es estereotipada. Los nuevos roles sociales de la mujer y la aceptación progresiva de la homosexualidad, son la referencia para el nuevo ideal masculino. El ideal estético era el de un cuerpo delgado con rasgos muy femeninos y ambiguos que situaban al modelo en los límites del género. 

Pero, la llegada del SIDA sella el final de la referencia gay con la imagen del hombre delgado, frágil y delicado.  La indignación y el desprecio por los homosexuales se hizo evidente y para la publicidad fue imperante ofrecer una imagen sana y saludable. Una imagen ajena a toda sospecha de ser portador de tan terrible enfermedad. Se recupera entonces el gusto por la imagen masculina dotada de un cuerpo musculado, definido, deportista y sano. Aparece el cuerpo danone para quedarse como la referencia de la belleza masculina.

Los nuevos tiempos

Llegó la hora del cuidado masculino  a finales de los 90’. Se pone de moda una tendencia creciente por el cuidado meticuloso y casi obsesivo de la belleza masculina. Se revaloriza la   higiene personal, la moda y la conquista del cuerpo perfecto.

Metrosexualidad

La metrosexualidad es una tendencia que se puede ubicar en los primeros años del siglo XXI hasta la fecha. Esta tendencia nos muestra un hombre un poco afeminado, delicado por así decirlo, pero heterosexual. La imagen es un hombre con las uñas limpias, sin manchas en la piel, barbas y mostacho perfectamente acicalados y de cejas perfiladas.  Es totalmente lampiño. La prioridad del hombre moderno no es tener músculos formados y definidos, quiere estar limpio. Sin embargo, trabaja para tener una musculatura firme y definida. Un hombre que sin dejar de ser heterosexual comienza a compartir las prácticas de la cosmética femenina. Esta imagen se establece como el hombre ideal y marca las tendencias actuales. La belleza masculina hoy en día es el resultado de la cosmética. Un hombre que se aprecia de bello o atractivo necesariamente tiene que estar depilado, sometido a la manicura y pedicura. Acostumbra  someterse a tratamientos estéticos e incluso a la cirugía para corregir sus defectos o mantener su lozanía y juventud. Está a la moda y se preocupa por el olor de su cuerpo.

En la actualidad, la publicidad presenta una tendencia general  a presentar un modelo “fitness” que puede ser definido como mesomorfo. El hombre es atlético y sin grasa con rasgos como: 

  • La forma en “V” del torso, es decir, hombros y pecho desarrollados y más anchos que la cintura, 
  • Abdominales sin grasa y marcados (la denominada popularmente “tableta de chocolate”),
  • Brazos fuertes con bíceps y tríceps bien definidos y 
  • Piernas bien formadas, fuertes y atléticas. 

Los hombres que tienen esta apariencia son considerados sexualmente deseables

Los ubersexuales

La tendencia de ésta década es la ubersexualidad. El hombre ubersexual representa un estilo de vida. Es más masculino (caras más anchas, quijadas fuertes), aunque refinado sin exageraciones. Se mantiene en la línea del cuidado personal,  es cuidadoso de la etiqueta y el buen gusto en el vestir, aun en los momentos informales. Se sigue manteniendo fuerte, pero delgado, sin grasa y sin exceso de músculos, aunque bien formado. Va de la mano con un carácter jovial, seguro de sí mismo y con estilo propio.  Esta imagen se encuentra por encima de los conceptos de la sexualidad, de allí su nombre. Puede ser homosexual, heterosexual o bisexual. Sólo es él, independiente, seguro de sí mismo, con clase y distinción. Con una imagen menos afeminada y más parecida al hombre promedio. Esta tendencia se presenta con fuerza en el ideal publicitario, donde se va a mantener por buen tiempo, a pesar de las preferencias homosexuales de algunas marcas.

En Ósmosis, Estética y Bienestar Masculina, en Barcelona, sabemos de belleza masculina. En nuestras estancias puedes disfrutar de los servicios que te permitan alcanzar la belleza masculina. Discreción, bioseguridad y profesionalismo nos mantienen a la vanguardia de la moda. Llámanos por los teléfonos +34 930 279 391/ +34 627 60 76 70.

Escríbenos a info@esteticaosm.com o acercate a la Carrer Bertrand i Serra 6, local 1 C.P. 08022 Barcelona

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